México es un país de colores, aromas y tradiciones vivas que se reflejan en sus flores. Desde tiempos ancestrales, las flores han estado ligadas a nuestra historia y cosmovisión: los pueblos prehispánicos las usaban en ceremonias religiosas, como ofrendas a los dioses, y también en el día a día para decorar los hogares y transmitir…
México es un país de colores, aromas y tradiciones vivas que se reflejan en sus flores. Desde tiempos ancestrales, las flores han estado ligadas a nuestra historia y cosmovisión: los pueblos prehispánicos las usaban en ceremonias religiosas, como ofrendas a los dioses, y también en el día a día para decorar los hogares y transmitir mensajes simbólicos. Durante la época colonial, muchas de estas costumbres se mezclaron con las tradiciones europeas, y hoy en día siguen siendo parte fundamental de nuestras celebraciones familiares, religiosas y patrias.

Las flores mexicanas no solo adornan, también cuentan historias. Algunas son originarias de nuestra tierra y representan nuestra identidad, como la dalia o la nochebuena, mientras que otras llegaron de distintos lugares del mundo y encontraron en México un clima perfecto para florecer y hacerse nuestras, como la bugambilia. Cada estación del año nos regala una flor emblemática, cada una con su propio simbolismo y uso cultural. Su presencia en el hogar no solo da vida y color, también aporta un ambiente de calidez, hospitalidad y orgullo de nuestras raíces.

En este recorrido descubriremos cómo las flores marcan el transcurso del año en México, su historia y significado, y cómo podemos integrarlas en la decoración de nuestro hogar. Además, veremos ideas para combinarlas con objetos tradicionales como dulces típicos, chiles frescos y artesanías que, junto con las flores, hacen de cada espacio un reflejo auténtico de la identidad mexicana.
Flores a lo largo del año
Primavera – Bugambilia, vitalidad en los muros
La bugambilia es originaria de Brasil y fue traída a México en el siglo XIX por viajeros y comerciantes europeos que la consideraron una planta ornamental ideal por su resistencia y vistosidad. Su nombre proviene del navegante francés Louis Antoine de Bougainville, quien la llevó de Sudamérica a Europa en el siglo XVIII, desde donde se difundió al mundo.
En México se adaptó de manera extraordinaria a los climas cálidos y soleados, convirtiéndose en parte inseparable de pueblos coloniales y ciudades. Florece en primavera y verano, cubriendo fachadas, balcones y patios con sus tonos fucsia, lilas o rojos y ocres.


Verano – Dalia, flor nacional de México
La dalia, domesticada por los aztecas, fue utilizada como ornamento y alimento (su tallo era comestible). En 1963 se declaró Flor Nacional de México. Su variedad de colores y formas refleja la diversidad natural y cultural del país, es sin una de mis favoritas La joyeria Tane hace pocos años hizo una colección emblemática de estas flores y resultó una belleza y en la Ciudad de México, cada año se hace en julio una feria de las flores en el barrio de San Angel y se pueden encontrar de varios colores.


Verano – Girasol, la flor que sigue la luz
El girasol, originario de Mesoamérica, era sagrado para los mexicas, quienes lo asociaban con Tonatiuh, dios del sol. Sus semillas formaban parte de la dieta y se usaban como ofrenda. Durante el verano, sus grandes flores siguen al sol, llenando los campos de vitalidad y hay quién le llama también Mirasoles.


Otoño – Cempasúchil, la flor de los muertos
El cempasúchil (del náhuatl cempōhualxōchitl, “veinte flores”) florece en otoño y se asocia al Día de Muertos. Su color anaranjado y su aroma intenso guían a las almas de regreso al hogar en los altares.


Invierno – Nochebuena, la flor navideña
La nochebuena o cuetlaxóchitl es originaria de México y fue utilizada por los mexicas en ceremonias solares. En la época colonial se adoptó en las festividades de Navidad, se adornaban los altares y se mezclaron de tal manera con las dos culturas, que se volvieron emblemáticas, para expanderse a todo el mundo. Su color rojo simboliza amor y unión. en la actualidad hay blancas, rosas y teñidas de varios colores.


Todo el año – Lavanda mexicana, serenidad y frescura
Cultivada en regiones templadas como Puebla o Guanajuato, la lavanda mexicana aporta frescura y calma. Su aroma natural se relaciona con la herbolaria y el bienestar. Se pueden hacer arreglor con pocas ramitas o bien con un manojo más grande.


Decoración con flores y elementos mexicanos
No hace falta ser florista para llenar el hogar de vida y tradición. Además de las flores, puedes integrar objetos, sabores y recuerdos que evocan lo mexicano.
Detalles con esencia mexicana










Consejos de decoración floral para estas fechas:



A lo largo del año, las flores mexicanas nos acompañan como testigos de nuestras celebraciones, de nuestras estaciones y de los momentos más íntimos en el hogar. Cada una guarda en sus pétalos una memoria colectiva: el cempasúchil y su vínculo con los antepasados, la nochebuena y la unión en familia, la dalia como emblema nacional, la bugambilia alegrando calles y patios, el girasol recordando la fuerza del sol y la lavanda que aporta calma y frescura. Todas juntas forman un lenguaje simbólico que nos habla de quiénes somos como país.
Decorar con flores mexicanas no es solo un acto estético, sino también cultural y afectivo. Es rendir homenaje a las raíces indígenas, a las tradiciones coloniales que se mezclaron con ellas, y a la creatividad de los artesanos y familias que las han mantenido vivas en cada casa. Integrarlas en los arreglos cotidianos y en las fiestas patrias es reafirmar la identidad, mantener vivas las costumbres y transmitir a las nuevas generaciones el valor de lo propio.

Las flores nos invitan a detenernos, a disfrutar los colores y aromas que llenan de vida nuestros espacios, y a reconocer que la belleza también se encuentra en lo simple: en un florero de barro, en un ramo improvisado o en una mesa adornada con dulces, chiles y artesanías. En cada detalle se refleja la calidez de un hogar que se sabe orgullosamente mexicano.
Al abrir nuestras puertas a las flores mexicanas, abrimos también el corazón a la historia, la tradición y la esencia viva de México.