Tu casa también crece contigo: cómo adaptarla según cada etapa de la vida

Tu casa no es solo el lugar donde duermes y comes. Es ese espacio donde vives tus mejores momentos, crías a tus hijos, descansan del trabajo o te tomas un cafecito después de un día pesado. Y así como tú cambias con el tiempo, tu hogar también necesita ir adaptando, porque no se necesita lo…

julio 16, 2025 by María Cecilia Meade

Tu casa no es solo el lugar donde duermes y comes. Es ese espacio donde vives tus mejores momentos, crías a tus hijos, descansan del trabajo o te tomas un cafecito después de un día pesado.

Y así como tú cambias con el tiempo, tu hogar también necesita ir adaptando, porque no se necesita lo mismo cuando hay un bebé, o vario, que cuando tienes niños en edad escolar o adolescentes a cuando ya vives más tranquilo, porque el nido se queda vacío.


Aquí te cuento cómo puedes ir ajustando tu casa, poco a poco, para que siempre se adapte a tu vida y no al revés.

Cuando hay bebés o niños chiquitos

  • Protege enchufes, esquinas, cajones.
  • Deja espacios amplios para que jueguen sin peligro.
  • Usa alfombras suaves y fáciles de lavar.
  • Ten una zona fija para cambiar pañales, guardar sus cositas y no andar corriendo cada vez que necesites algo.

Cuando tus hijos ya van a la escuela

  1. Crea un espacio de estudio tranquilo, con buena luz y espacio para guardar libros y poner la computadora.
  2. Pon estantes y cajones a su altura para que ellos mismos guarden sus cosas.
  3. Si puedes, arma un rincón para que jueguen,  hagan actividades o lean un ratito.
  4. En la etapa escolar los niños necesitan jugar a la pelota y las niñas por lo general espacios para jugar y juntos armar rompecabezas, jugar juegos de mesa o ver películas en familia.

Cuando tiene adolescentes en casa

  • Dales chance de decorar su cuarto (aunque no entiendas su estilo).
  • Asegúrate de que tengan buena conexión a internet (¡no hay pelea más grande que quedarse sin WiFi!).
  • Mantén espacios comunes agradables donde puedan convivir, aunque sea un rato al día, y de ser posible que puedan invitar amigos, que en ocasiones se quedan a dormir en colchones inflables o en sillones que se hacen camas.

Cuando tú estás trabajando desde casa

  • No se necesita una oficina enorme, pero sí un escritorio con buena silla e iluminación, este escritorio o lugar de trabajo te sirve tanto para el trabajo externo como para  hacer el trabajo de la dirección y gestión del hogar.
  • Evita tenerlo en medio del ruido o del paso constante.
  • Organiza papeles en archiveros o carpetas cables y dispositivos para que no se te haga un caos visual.

El nido vació y el matrimonio se queda solo.

  • Se reducen las habitaciones, más sin embargo simpre es bueno quedarse con una recámara para invitados, especialmente cuando los hijos viven fuera o bien para cuando vienen los nietos o hay algún enfermo.
  • De ser posible el área de recibir , es bueno que no sea tan pequeña para poder recibir a los amigos o la familia extendida.
  • Conservar el área de home office, cocina y lavandería siguen siendo indispensables, para preparar la comida, lavar la ropa y trabajar, tomar cursos y organizar papeles
  • Bodegas pequeñas para navidad, maletas y algunas cosas

Cuando llegan los años dorados o hay personas mayores en casa

  •  Quita alfombras que se resbalen o muebles que estorben.
  •  Pon barras en el baño o en zonas donde se necesite más apoyo.
  • Asegúrate de que todo esté a la mano, fácil de limpiar y bien iluminado.
  • En esta etapa es importante tener objetos que son recuerdos, más tratar de no tener muebles o cosas en exceso, es necesario ir logrando el desapego.

Tips generales para todas las etapas

  • Piensa en muebles que se adapten: como cunas que luego se vuelven camas, escritorios que cambian de altura, o sillones cama.
  • Aprovecha los espacios flexibles: una sala de juegos hoy puede ser oficina o gimnasio mañana.
  • No recargues la casa: menos es más, sobre todo cuando quieres que los espacios respiren y se adapten fácilmente.

Tu casa te acompaña en todas las etapas de la vida. Y si la diseñas con amor y con visión, puede crecer contigo sin necesidad de mudarte ni gastar una fortuna.

No se trata de tener la casa perfecta, sino una casa que se sienta realmente tuya en cada momento.
¿Quieres empezar a adaptarla? No hace falta hacerlo todo de golpe. Empieza por una habitación o un detalle… y verás cómo todo empieza a fluir mejor.

Author: María Cecilia Meade

Deja un comentario